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VECINOS AL SUR
EL PROYECTO VARELA Y LOS CHOQUES EN EL SENO DE LA IGLESIA
CATOLICA EN CUBA
Por
Nelson P. Valdés
El Proyecto Varela puede parecer a muchos observadores un reto abierto al
dominio político del gobierno revolucionario cubano. Lo que la
gente no se da cuenta es que el Proyecto Varela ha creado gran disensión
y crisis en el seno de la Iglesia Católica en Cuba.
La iniciativa ha revelado una separación entre una parte de los laicos
organizados y la jerarquía católica. Esto ha afectado igualmente
al clero, ya que una pequeña parte apoya el proyecto, mientras que la
mayoría no lo hace.
Además, los promotores del proyecto están tratando de usar la iniciativa
para forzar a la Iglesia Católica a adoptar una posición de mayor
confrontación con el gobierno cubano.
Hasta hace poco el movimiento laico católico cubano estaba dividido entre
dos personalidades: Oswaldo Payá y Dagoberto Valdés. Payá
no ha gozado del apoyo de la Iglesia Católica, mientras que Dagoberto
Valdés sí --hasta ahora.
Valdés tiene una estrecha relación personal y religiosa con Mons. José
Siro González Bacallao, obispo de Pinar del Río. Además, disfruta
de un posición singular dentro de la comunidad católica de la isla.
Dagoberto Valdés es director del Centro de Formación Cívica y Religiosa
y presidente de la Comisión Católica para la Cultura de Pinar del Río.
Estas son funciones que bajo el paraguas de la Iglesia Católica le
permiten dirigir una confrontación ideológica con el estado cubano en
general y el Partido Comunista en particular. Valdés también es
miembro de la Secretaría Ejecutiva de la Unión de la Prensa Católica de
Cuba. (Los católicos tienen 14 publicaciones en la isla; ninguna de
ellas es censurada.)
Valdés también es miembro del Concilio del Vaticano para la Paz y
la Justicia y dirige a los trabajadores católicos laicos de Pinar del Río.
Es asimismo una figura importante en el Centro de Educación Cívica
y Religiosa de la provincia de Pinar del Río. El propósito de este
centro es el de entrenar a adultos en el pensamiento social, económico y
filosófico de la Iglesia Católica --la base que ha servido de cimientos
a los partidos socialdemócratas de Europa y Latinoamérica. Su
trabajo, en otras palabras, tiene implicaciones políticas --particularmente
en el futuro.
Sin embargo, Valdés no ha adoptado una posición política que se
enfrente directamente al estado --como sí ha hecho Oswaldo Payá. Payá
ha iniciado numerosas iniciativas políticas desde fines de los años 80.
Valdés está muy implicado en la revista Vitral --una especie de
publicación de teología, cultura y filosofía política que publica la
Iglesia Católica (ver http://www.vitral.org/). Es importante
conocer la publicación. Sin embargo, últimamente Payá y Valdés
han estado trabajando juntos, y en cierto sentido Valdés se ha hecho más
independiente de la jerarquía de la Iglesia Católica.
Oswaldo Payá vive en La Habana, pero no ha procurado un apoyo oficial de
la Iglesia; es más, el Cardenal Jaime Ortega, que también está al
frente de la Iglesia en La Habana, se niega a apoyar el trabajo de Payá.
Payá sólo goza del apoyo --y sólo a nivel personal-- de Mons.
Pedro Meurice. Arzobispo de Santiago de Cuba.
Mons. Meurice ha sido presidente de la Comisión de Cultura, Justicia y
Paz de la Iglesia Católica. En esa comisión trabajó con Payá y
Valdés. Hasta hace dos meses, Meurice era vicepresidente de la
Conferencia Episcopal de Cuba. Bajo su dirección la Comisión
convocó una reunión de trabajadores laicos en Cienfuegos --la 8va.
Semana Social Católica del 10 al 13 de octubre del 2001. Sin
embargo, Meurice no participó, sino que fue a Miami. En su ausencia,
Payá y Valdés acordaron trabajar juntos y apoyarse mutuamente a fin de
llevar a los trabajadores católicos hacia una posición de activismo político.
Esto se hizo con independencia de la jerarquía de la Iglesia Católica
y en realidad provocó una profunda tensión.
Debido a esta alianza, realizada bajo el paraguas de Mons. Meurice, éste
se vio forzado a declarar --teniendo a los trabajadores laicos en mente--
que "No es misión de la Iglesia quitar o poner rey. Sí es su
misión proclamar el Evangelio con todos los valores que el Evangelio
tiene". (Ver Revista Vitral, No. 47, año VIII, enero-febrero,
2002.) De esta manera la Iglesia Católica estaba
tratando de evitar el tipo de confrontación con el gobierno cubano que
algunos de los católicos laicos de La Habana y Pinar del Río han estado
buscando. La referencia a "quitar o poner rey"
evidentemente significa involucrarse en la política cubana.
En la reunión de Cienfuegos, los católicos laicos de Pinar del Río y La
Habana se acercaron más unos a otros y Valdés decidió apoyar el
Proyecto Varela de Payá. Sin embargo, la Iglesia Católica
oficialmente no ha estado de acuerdo con el proyecto. La jerarquía
considera que Payá no es lo suficientemente sofisticado, y que además el
proyecto tiene serios errores constitucionales y legales que hacen que el
reto no sea serio. Por supuesto, ninguna de estas cosas se dicen públicamente.
La gente de Payá filtraron a la prensa extranjera que la Comisión
apoyaba el Proyecto Varela, lo que no era del todo cierto.
Es más, al hacer una revisión de la reunión de octubre del 2001,
Meurice recordó a los católicos laicos (el 20 de noviembre de 2001) que
la reunión no era sólo de los laicos, sino de toda la comunidad eclesiástica
("las Semanas Sociales son, en sí mismas, una celebración de
toda la comunidad eclesial y no sólo de los laicos"), y les recordó
que los sacerdotes habían recibido de Dios la misión de enseñar y guiar
a los católicos de la isla ("los pastores, que hemos recibido de
Cristo la misión de enseñar y guiar al pueblo de Dios.")
Un reto a la jerarquía surgió el 8 de junio de 2002, cuando el Consejo
de Laicos de la diócesis de Pinar del Río hizo una declaración acerca
del Proyecto Varela.
Detrás de esta iniciativa estaba Dagoberto Valdés. Utilizando
referencias de documentos de la Iglesia Católica y de la reunión de
Cienfuegos del pasado año, se declaró que el Proyecto Varela debía ser
conocido por el pueblo cubano. Esta era una fórmula que evitaba
decir que apoyaba la iniciativa del Proyecto Varela, pero se identificaba
públicamente con él.
Además, la organización de Dagoberto Valdés reclutó a tres sacerdotes
para que leyeran la declaración en Pinar del Río --sin consultar primero
con el obispo de la provincia, quien estaba enfermo en esos días y estaba
bajo tratamiento en La Habana. Un párroco leyó el documento en la
catedral de Pinar del Río el 9 de junio. (Ver http://64.21.33.164/ref/dis/06110201.htm)
La diócesis de Pinar del Río actualmente está dividida en cuanto a qué
posición adoptar acerca de la iniciativa de Dagoberto Valdés y Payá.
Los seguidores de Payá inmediatamente filtraron la noticia de que
"sacerdotes católicos" (sólo 3 en todo el país) habían leído
un documento preparado por católicos laicos en "apoyo" al
proyecto de Payá. Esta era una maniobra para obligar a la Iglesia
Católica a adoptar una posición pública acerca de este proyecto.
Al contrario de lo que puede considerar alguna gente, el Proyecto Varela
puede que tenga que ver más con las relaciones de poder y autoridad en el
seno de la Iglesia Católica que con un llamado a cambiar drásticamente
el sistema político cubano.
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Nelson P. Valdés es profesor de Sociología en la Universidad de Nuevo
México.
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